El libertador no solo fue un importante estratega militar, también se le atribuye el mérito de sembrar a través de sus pensamientos políticos y filosóficos las bases de lo que hoy es Latinoamérica
Simón Bolívar, 243 años del nacimiento del soñador de la libertad. – El 24 de julio se conmemora el natalicio del Libertador, Simón Bolívar, quién nació en julio de 1783 y, a la edad de 13 años dio sus primeros pasos en la carrera militar que lo llevaría a convertirse en una leyenda al ser el precursor la liberación de Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú Y Bolivia del imperio de España.

Antes de consolidar los logros que lo encaminaron a recibir el título de Libertador, desde el año 1799 Simón Bolívar fue un hombre que, motivado por las ansias de conocimiento, así como por la pérdida, viajó por España, México, Francia, Italia y Estados Unidos para finalmente regresar a Venezuela en 1807.
Durante esos años, se dedicó además de a los placeres propios de la juventud en la época, al estudio, el dominio de idiomas e intercambio de ideas y vivencias con grandes figuras de la historia cómo Alejandro de Humboldt, Amado Bonpland y su afamado maestro Simón Rodríguez, que le llevaron a afilar su intelecto e ideas independentistas para la liberación de Latinoamérica.
Simón Bolívar no solo fue una importante figura en el campo de batalla, gran parte de su éxito se debió a su intelecto y capacidad de transmitir sus ideas de una manera que inspiraba a los demás a unirse a su sueño de la “Patria Grande”.
Más allá de la espada, su poder en el discurso y con la pluma pasaron a la historia con la célebre Carta de Jamaica, dónde plasmó sus ideas para la consolidación de Latinoamérica unida; y el discurso de Angostura, en el que expuso sus ideales de una nación democrática y moral dónde se diera importancia a la educación.

De ahí que, a 243 años de su natalicio sus pensamientos, aún vigentes gracias a la preservación de cartas y documentos personales, sigan siendo un pilar fundamental del desarrollo en Venezuela. La célebre frase del discurso de Angostura: “Moral y luces son los polos de una República, moral y luces son nuestras primeras necesidades” es una de las consignas más poderosas que, hoy, se mantiene vigente para abogar por la importancia y el valor que tiene la educación en la construcción de un país.
La historia del padre de la patria nos recuerda que perseguir nuestros ideales y esforzarnos por un futuro mejor no es una tarea fácil, sin embargo, cada esfuerzo, cada victoria y derrota son importantes para labrar un camino que puede servir de inspiración para otros, mucho tiempo despues de haber partido de este plano terrenal.
EO// Redacción: Dubraska Hernández
