El entrenador Álvaro Puche indica a partir de la quinta o sexta década de vida, el cuerpo experimenta un declive biológico acelerado si no recibe el estímulo correcto
A los 60 años es más eficaz hacer 10 sentadillas, 12 elevaciones de talones y 2 ejercicios más.-El paseo diario no es suficiente. Nunca lo ha sido, pese a que en miles de consultas de atención primaria se lanzara como receta semi-automática. Miles de personas han regresado a casa aliviadas porque el esfuerzo no es demasiado grande, convencidas de que con andar un poco tendrían suficiente. Sin embargo, nunca fue una recomendación de longevidad efectiva.

«La caminata no nos lleva a ningún tipo de mejora vinculada con la condición física o con esa buena longevidad que queremos desarrollar en nuestras personas mayores», señala de forma tajante el entrenador Álvaro Puche. Frente al desgaste del paso de los años, caminar no supone ninguna progreso real en el organismo. De hecho, el experto invita a romper con este dogma médico de inmediato: «Es lo que toda la vida han dicho: camine al menos, camine al menos… Bueno, con eso no hacemos en absoluto nada».
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Para Álvaro Puche, autor de Entrenamiento de fuerza para personas mayores y Entrenamiento de fuerza para mayores de 50 años (ambos de Amat Editorial), el reloj biológico corre mucho antes de lo que pensamos. «Empezamos a envejecer desde que somos jovencitos, desde que somos adolescentes», advierte. Por eso, considera crucial un cambio de mentalidad urgente: «Cuanto antes la persona comprenda que la caminata no resulta en ningún tipo de estímulo para el músculo, para la potencia muscular, para la fuerza, para el hueso, para el sistema nervioso, para ningún tipo de factor vinculado realmente con una mejora funcional, pues muchísimo mejor».

A partir de la quinta o sexta década de vida, el cuerpo experimenta un declive biológico acelerado si no recibe el estímulo correcto. «Lo que va a perder es fuerza, potencia, músculo, hueso y materia cerebral de valor», apunta el entrenador. Ninguna de estas pérdidas se recupera andando un poquito cada día, como tampoco se frena la degradación con paseos cotidianos. Por ello, el especialista propone «señalar la caminata como una forma recreativa y ociosa de movimiento, no como un movimiento que realmente tenga un impacto de valor en nuestra biología». En todo caso, complementa un programa de vida activa.
EO//Con información de: Telva