Encargados de las principales cadenas de farmacias en la avenida Bolívar confirmaron que la demanda de fármacos como el alprazolam, diazepam
Farmacias en Maturín reportan alta demanda de ansiolíticos tras doble terremoto.- A dos semanas del trágico doblete sísmico de magnitudes 7,2 y 7,5 que sacudió al país el pasado 24 de junio, los efectos psicológicos de la catástrofe empiezan a pasar factura en las regiones del oriente venezolano. Aunque el epicentro se ubicó en el estado Yaracuy y causó una devastación crítica en La Guaira y Caracas, en la ciudad de Maturín se registra una preocupante crisis silenciosa: un repunte masivo en la venta de calmantes, ansiolíticos y medicamentos para el insomnio.
Encargados de las principales cadenas de farmacias en la avenida Bolívar confirmaron que la demanda de fármacos como el alprazolam, diazepam, así como de inductores del sueño naturales y de venta libre (como la melatonina y la valeriana), se ha incrementado en más de un 40% en los últimos diez días.
Lea también: Maturineses requieren mínimo $6 para recargar productos de limpieza
«La gente llega buscando algo que les calme la presión en el pecho o que les permita dormir bien en las noches. No son solo adultos mayores; muchachos jóvenes vienen con recetas o pidiendo infusiones porque sienten que el piso se les mueve constantemente», comentó una gerente de una conocida farmacia en el centro de Maturín, quien prefirió reservar su identidad.
A pesar de que el estado Monagas no sufrió daños estructurales ni pérdidas humanas que lamentar —a diferencia del doloroso balance nacional que ya supera las 3.500 víctimas fatales, concentradas mayormente en la zona costera de La Guaira y los sectores de Altamira y Los Palos Grandes en Caracas—, el pánico colectivo ha viajado de oeste a este.
