Especialistas señalan que usar sombreros o gorras, pueden incluso ser recomendables en ciertos casos para proteger el cuero cabelludo de los rayos UV
¿Utilizar gorra puede provocar caída del pelo?. – Como en cualquier tema, sobre el pelo hay más mentiras que verdades. Una de las más extendidas es que llevar gorra puede acelerar su caída. “No existe evidencia científica que demuestre que llevar gorra o sombrero de forma habitual provoque alopecia o favorezca la pérdida del cabello. Se trata de un mito extendido, pero la realidad es que el cabello nace en el folículo piloso, que se encuentra bajo la piel del cuero cabelludo, y el hecho de cubrir el pelo no afecta directamente al crecimiento capilar”, aclara Miguel Sánchez Viera, director del Instituto de Dermatología Integral (IDEI) en España.
Eso sí, el experto señala que otra cuestión es que el uso continuado de gorras muy ajustadas, tejidos poco transpirables o una mala higiene puedan favorecer sudoración, irritación o un aumento de la sensación de grasa en algunas personas, especialmente en verano. Sin embargo, insiste, “esto no provoca por sí mismo una caída permanente del cabello”. De hecho, destaca que en determinados casos, el sombrero o la gorra pueden incluso ser recomendables para proteger el cuero cabelludo de la radiación ultravioleta, sobre todo en personas con alopecia o con zonas despobladas.
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“Los productos de fijación no suelen causar caída capilar directamente, aunque sí pueden afectar si se utilizan en exceso o si contienen ingredientes demasiado agresivos”, responde el especialista. Además, algunos productos pueden resecar el tallo capilar, volver el pelo más quebradizo o irritar el cuero cabelludo en personas sensibles, pero no actúan sobre el folículo piloso, que es donde se origina realmente la alopecia.
En cambio, reconoce que las coletas muy tirantes pueden generar lo que se conoce como alopecia por tracción: “Ocurre cuando el cabello permanece sometido durante mucho tiempo a una tensión constante en la raíz, algo frecuente en recogidos muy apretados, moños, trenzas o peinados muy tensos mantenidos de forma repetida”. Aunque al principio este problema puede ser reversible, si la tracción se mantiene durante años, puede llegar a producir un daño permanente en el folículo: “Por eso, es importante alternar peinados, evitar una tensión excesiva y dar descanso al cabello”.
EO// Con información de: Cuídate plus
