Pese al complejo escenario internacional, un total de 42 países firmantes de la Convención han concretado la destrucción de sus arsenales, eliminando cerca de 1,49 millones de estas municiones
Muertes por bombas de racimo aumentaron más del triple en el último año-. Un total de 1.063 personas perdieron la vida durante 2025 por el uso de municiones de racimo, cifra que triplica los 314 decesos registrados en 2024. El reporte anual presentado este martes por la alianza de organizaciones no gubernamentales Cluster Monitor Coalition (CMC) advierte sobre el drástico incremento en el número de víctimas a nivel mundial.
El informe posiciona a Ucrania como la nación más golpeada por este armamento por cuarto año consecutivo, al registrar 927 fallecidos debido a las acciones bélicas que involucran tanto a las fuerzas locales como al ejército ruso. Las fatalidades por estos explosivos también afectaron a poblaciones de Afganistán, Camboya, Irak, Laos, Líbano, Birmania, Siria y Rusia.
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La efectividad de la Convención de Oslo, tratado internacional que prohíbe el despliegue de estos artefactos, sufrió un menoscabo significativo tras confirmarse la retirada formal de Lituania en marzo de 2025. Aunque el acuerdo internacional contabiliza 112 Estados parte y 12 países signatarios, potencias mundiales clave como Estados Unidos, Rusia, China e India continúan sin adherirse al documento.
La directora de CMC, Tamar Gabelnick, advirtió que el repunte en las fatalidades evidencia un grave riesgo para los avances alcanzados en materia de desarme. Evaluaciones de la coalición señalan la utilización de estos artefactos en conflictos recientes por parte de Irán, Tailandia, Ucrania, Rusia y el ejército birmano, además de posibles despliegues en Malí, Yemen, Pakistán e Israel.
Los registros de la organización detallan que 18 naciones mantienen capacidad de fabricación o reservas sobre este tipo de armamento, detectándose producción activa en países como China, India, Israel, Birmania, Polonia, Rumanía y las dos Coreas. Asimismo, se cuantifica que el 87 % de los afectados corresponden a la población civil dentro de los 29 territorios que hoy presentan contaminación por restos no detonados.
EO// Con informaciòn de EFE