Durante los primeros días del mes de julio la subida del dólar ha causado incertidumbre en los ciudadanos, quienes han tenido que seguir adaptándose e ir resolviendo comprando lo más indispensable de acuerdo con sus necesidades alimenticias
Maturineses resuelven alimentación familiar comprando lo indispensable.- Del Valle Pereira, habitante del sector Villa Victoria, contó a Diario El Oriental que para ahorrarse “algunos bolívares” opta por trasladarse desde la zona Norte de Maturín hasta el casco central a la hora de hacer las compras de alimentos.
“Sale más económico venir al centro a caminar para conseguir las cosas unos cuantos bolívares menos”
En cuanto a la inversión, Pereira indicó que espera a recibir el Bono de Ingreso Integral de los trabajadores para poder comprar proteínas cómo carne, pollo, mortadela y huevos, en lo cual invierte al menos 40 dólares para poder rendirlo hasta la próxima quincena.
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“En espagueti, arroz y esas otras cosas gasto como 40 también, pero que puede hacer uno (…) le damos gracias a Dios que por lo menos tenemos todos los días el bocadito de comida en la mesa” aseveró.
Por su parte, Teresa González, indicó que es muy difícil sacar la cuenta de cuando se gasta semanal o quincenal en alimentación ya que “uno tiene que comprar el día a día”.
Para González, quien por una condición de salud tiene que llevar una dieta sin gluten y además es pensionada, el panorama es más complejo, pues al no poder consumir productos como la harina de maíz o la pasta, tiene que comprar legumbres, verduras y proteínas, eso sin profundizar en el tema de sus medicinas, que rondan los 16 mil bolívares.
“Un pollo son 6 o 7 mil bolívares, el kilo de verdura cuesta de 1.800 a 2.500 bolívares (…) un brócoli chiquito son 3mil bolívares, igual la coliflor. No se puede comprar eso” señaló.
En el caso de Eunelys Caña, cuyo núcleo familiar es de 5 personas, indica que semanalmente invierten alrededor de 200 dólares en comida. Acude al mercado con regularidad púes en su opinión, algunas cosas se consiguen más económicas. “Legumbres, verduras, aliños, todo eso sale más económico comprarlo a vendedores ambulantes” indicó.
En cuanto a la proteína, han tomado la iniciativa de criar pollos para su consumo y minimizar un poco los gastos. “Para bandearnos un poquito y sobrellevar la cosa criamos de 6 a 10 pollos” explicó.
Caña especifica que, pese a que tienen que invertir también en mantenimiento y alimento para los animales “se ve la diferencia, con eso y todo sigue siendo más económico”.
EO// Redacción Dubraska Hernández
