El peligro más común es la inhalación de partículas finas de excrementos secos, especialmente al barrer o limpiar sin las precauciones adecuadas
Las palomas y los riesgos que ocasionan a la salud pública-. Para la mayoría de las personas sanas, la exposición ocasional a palomas en espacios públicos abiertos conlleva un riesgo bajo. Las palomas pueden ser portadoras de diversas bacterias, hongos, parásitos y alérgenos. Sin embargo, solo algunos de ellos son conocidos por causar enfermedades en humanos, y las infecciones clínicamente significativas son poco comunes tras una exposición ocasional.
El riesgo aumenta significativamente cuando:
- Los excrementos secos se acumulan y el polvo contaminado se remueve.
- La exposición se produce en espacios cerrados o mal ventilados.
- Una persona participa en la limpieza de lugares de anidación, tejados, áticos, conductos o balcones sin equipo de protección.
- La persona tiene el sistema inmunitario debilitado, padece una enfermedad pulmonar crónica o es anciana o muy joven.
El principal riesgo es ambiental y aéreo, más que por picaduras o ataques directos de palomas a personas. El peligro más común es la inhalación de partículas finas de excrementos secos, especialmente al barrer o limpiar sin las precauciones adecuadas.
Cómo se propagan las enfermedades transmitidas por las palomas
La transmisión de enfermedades de las palomas a los humanos suele producirse por vía ambiental, más que por contacto directo entre el ave y la persona. Comprender esta vía ayuda a explicar por qué las prácticas de limpieza son tan importantes.
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- Excrementos y muda: Las palomas excretan bacterias y hongos en sus heces. Las heces frescas son húmedas y relativamente compactas. Al secarse, se desintegran en partículas finas y polvo.
- Aerosolización: Los excrementos secos de paloma no permanecen inertes. El barrido, el viento o cualquier alteración durante la limpieza pueden aerosolizar las partículas finas, dejándolas suspendidas en el aire. Esta es la etapa más importante, y por eso se desaconseja encarecidamente barrer los excrementos secos.
- Inhalación o ingestión: Los seres humanos se exponen principalmente por inhalación de partículas en aerosol. Las esporas de hongos son particularmente pequeñas (de 2 a 5 micras) y pueden sortear las defensas de las vías respiratorias superiores para alcanzar el tejido pulmonar profundo. La exposición secundaria se produce por contacto de las manos con la boca tras tocar superficies contaminadas como barandillas, alféizares o bancos de parques.
- Infección: Una vez inhalados, ciertos patógenos pueden causar enfermedades. Bacterias como Chlamydia psittaci invaden las células y provocan enfermedades sistémicas. Las esporas de hongos pueden causar infecciones pulmonares o, en raras ocasiones en personas vulnerables, propagarse a otras partes del cuerpo. La gravedad de la infección depende en gran medida de la cantidad de exposición, del microorganismo específico y del estado inmunitario de la persona.
¿Quién corre mayor riesgo?
Las enfermedades transmitidas por palomas no se distribuyen de manera uniforme en la población. Las personas con un riesgo significativamente mayor incluyen:
- Personas con inmunidad debilitada, incluidas aquellas que viven con el VIH, reciben quimioterapia para el cáncer, toman medicamentos inmunosupresores relacionados con trasplantes, reciben terapia prolongada con esteroides o reciben tratamientos biológicos.
- Personas con enfermedades pulmonares crónicas, como asma, EPOC, enfermedad pulmonar intersticial o antecedentes de neumonía grave.
- Adultos mayores y niños pequeños
- Mujeres embarazadas, en quienes la fiebre o una enfermedad sistémica justifica una evaluación médica inmediata.
- Trabajadores de mantenimiento de edificios, limpiadores, trabajadores de la construcción, equipos de control de plagas y personas que limpian balcones, azoteas, áticos, unidades de aire acondicionado o conductos.
- Personas que viven en casas con nidos de palomas repetidos o abundantes cerca de puntos de ventilación o áreas habitables.
Para las personas pertenecientes a estos grupos, incluso una acumulación moderada de excrementos de paloma justifica una gestión ambiental inmediata y, en caso de que se presenten síntomas, una evaluación médica temprana.
EO/// Con información de: Apollo Hospitals
