La inflamación silenciosa y sus consecuencias para la apariencia

Por Dubraska Hernández

El envejecimiento de la piel casi siempre se le atribuye exclusivamente al pasar del tiempo, la exposición solar e incluso la genética. Sin embargo, con el avance de la ciencia se han identificado otros fenómenos más discretos que también influyen en el deterioro de la piel y el cabello.

Uno de estos factores es la inflamación crónica de bajo grado, un fenómeno cuyos síntomas en un principio no son tan evidentes pero que se mantiene activo durante años acelerando el deterioro celular.

Este concepto es uno de los más estudiados en la medicina preventiva para dermatología y longevidad. Especialistas concuerdan en que elementos como desórdenes alimenticios, ciclo de sueño irregular, un estilo de vida sedentaria, así como el estrés pueden activar mecanismos inflamatorios que se reflejan en el exterior, dando como resultado sensibilidad de la piel, poca luminosidad, perdida de elasticidad, arrugas prematuras, alteración del ciclo de crecimiento capilar e incluso empeorar cuadros de alopecia están entre las señales más comúnmente relacionadas con un estado inflamatorio persistente.

La dermatóloga Elena Martínez Lorenzo define la inflamación crónica de bajo grado no como una afección nueva, de hecho, lleva años bajo el escrutinio de la ciencia ya que se considera como un “estado de activación persistente y leve del sistema inmunitario”             

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Aunque apoyarse en activos como la vitamina C, la niacinamida, las ceramidas, los retinoides y antioxidantes pueden ayudar a minimizar los efectos de la inflamación crónica de bajo grado, los especialistas concuerdan en que ningún cosmético puede compensar por sí mismo los hábitos de vida poco saludables, por lo que se recomienda mantener una dieta rica en antioxidantes, grasas saludables y evitar los alimentos ultraprocesados.

Otros elementos como una rutina de ejercicio para salir del sedentarismo, priorizar la calidad del sueño y, sobre todo, una buena gestión del estrés puede ayudar a prevenir que la inflamación crónica de bajo grado derive en condiciones medicas más complejas.

EO//: Una información de: Mujerhoy

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