Caries dentales en bebés: claves para prevenirlas

Por Dubraska Hernández

Una de las competencias como higienistas dentales es concienciar de la importancia que tiene una buena salud bucodental y fomentar la educación para la salud. Entre las enfermedades que más prevalecen en la infancia está la caries dental, por esto los profesionales de la salud ofrecen herramientas educativas y preventivas logrando que la motivación de los padres juegue un papel importante en la salud de sus hijos.

Alguna de las dudas más frecuentes que se plantean los padres son: ¿cuándo erupcionan los primeros dientes temporales?, ¿es importante la lactancia materna para el desarrollo de la boca del bebé?, ¿cuándo hay que empezar a cepillar los dientes?, ¿hasta cuándo es recomendable el uso del biberón? Dentro de la educación para la salud bucodental resolveremos esas dudas.

Numerosos estudios y profesionales explican la importancia de la leche materna como alimento para el bebé, ya que proporciona numerosos beneficios nutritivos e inmunológicos. Además, supone un vínculo muy importante entre madre e hijo. Por otro lado, la lactancia materna favorece el correcto posicionamiento de las arcadas dentarias, ya que la succión del pecho ayuda a que la mandíbula avance en su posición y a un correcto posicionamiento de la lengua. La leche materna no causa caries, pero puede producirla si una lactancia materna nocturna se prolonga, es a demanda y existe ausencia de higiene bucal.

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Por esto es muy importante comenzar con la limpieza de las encías desde el nacimiento, una vez al día utilizando una gasa húmeda. A los 6 meses erupciona el primer diente temporal, por lo que es obligatorio comenzar la higiene bucal dos veces al día con un cepillo o dedal de silicona para limpiar los dientes, encía, lengua y mejillas.


Según el el Colegio de Dentistas de Santa Cruz de Tenerife, el avance de la caries en niños con dentición temporal es más agresivo que el que se produce sobre la permanente, ya que la pulpa que aloja el nervio de las piezas está más próxima al esmalte.

Además, el daño causado por la caries en una pieza temporal puede repercutir en el definitivo y, no solo eso, también causar problemas de maloclusión. Por lo que, aunque se trate de un diente de leche, hay que tratar esta patología.


Una vez erupcionado el primer diente de leche es recomendable que se evite el uso del biberón nocturno con cualquier líquido que no sea agua. Además, el biberón debe limitarse a los 12-18 meses de edad. Cerca del primer año hay que intentar que beba los líquidos de una taza. Es muy importante que el niño no se quede dormido con el biberón ingiriendo un líquido que no sea agua. Los azúcares refinados deben evitarse antes de los dos años.

EO// Con información de: Gaceta Dental

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