El futuro se planifica, se estudia, se construye en la calma, sin carreras locas ni planes llenos de fantasías de películas
A veces el futuro está muy lejos.-Más de una persona piensa en el futuro con obsesión, sin darse cuenta de que ese tiempo se construye hoy, en el tiempo presente.
Esa etapa se prepara siempre en el hoy, en lo que se puede controlar, con las decisiones acertadas que se deben tomar, sin apresurarse, revisando todos los escenarios posibles en el aquí y el ahora.
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Algo importante para prepararse para el futuro es saber escuchar las voces de la experiencia, pero no cualquiera, sino aquellas que gocen del respeto, la responsabilidad y compromiso por trabajar para mejorar, para aprender.
Hay consejos que no lo son, a veces algunas amistades, sobre todo en la juventud, donde la ingenuidad, la inocencia y la falta de experiencia nos hace creer que no las sabemos todas, pero no es así. Sin embargo, es la etapa de la vida donde se toman decisiones que luego, nos arrepentimos por haberlas tomado.
Una fuente inagotable para preguntar y replantearnos las decisiones es en definitivamente los padres, los abuelos, los maestros hasta el médico que nos atiende la salud. Estudiar la historia, las experiencias de otros, o se trata de vacilar, no es indecisión, es saber que debemos hacer hoy para asegurarnos una carrera brillante, una vida tranquila o una vejez feliz.
El futuro se planifica, se estudia, se construye en la calma, sin carreras locas ni planes llenos de fantasías de películas. Es mejor vivir en el tiempo presente, sin estrés ni preocupaciones que no se les puede colocar en pausa.
No significa transformarse en un irresponsable, no se trata de vivir y pensar bien qué es lo que queremos para nuestra vida, fijarse metas, alcanzar objetivos, conversar con los que saben, educarse, tener planes de vida, así se prepara el futuro.
EO//Alejandra Osorio