¿Hasta dónde llega la responsabilidad de un hogar temporal? ¿Hasta dónde debe una proteccionista gestionar o asumir un caso?
Rescatar a un perro o gato, implica compromisos, gastos, amor y responsabilidad.-Ser hogar temporal de un perro o de un gato, ¿qué es lo que realmente significa? ¿Hasta dónde llega el alcance y las responsabilidades? ¿Qué decisiones puede tomar un hogar temporal? No tener idea de lo que se hace, pero saber hacer lo correcto es lo adecuado.
Esta es una recopilación de varios testimonios que van de la mano con un animal que tuvo la oportunidad de ser recuperado de las calles y que, por cierto, no siempre ha tenido un final feliz. Sin embargo, dejan un precedente para comprender un poco la importancia de contar con hogares temporales, las responsabilidades y compromisos de ambas partes, esos acuerdos y el final, feliz o no.
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Sin embargo no todas las historias son malas, hay hogares temporales que asumen el compromiso, educan, enseñan y hasta malcrían. Perros y gatos sobre alimentados, duermen con alguien en casa, van de paseo y vacaciones. Casos en los que estos hogares temporales apoyan el rescate, protegen y antes de dejar a un peludo en la calle, asumen unas semanas más.
Siempre entre lágrimas la despedida y la satisfacción de haber sido el eslabón clave en la vida y recuperación de un animal que no tenía oportunidad de ser amado y salir de la calle. Estos hogares temporales, son únicos y sí existen, por eso el compromiso que debe asumir el proteccionista con estos hogares, debe cumplirse, porque abundan animales en situaciones vulnerables, pero pocos hogares de paso, temporales, familias que asuman el desafío.
¿Hasta dónde llega la responsabilidad de un hogar temporal? ¿Hasta dónde debe una proteccionista gestionar o asumir un caso? ¿Hasta dónde llega el compromiso por salvar una vida?
La experiencia lo hace visiblemente claro: responsabilidad y compromiso. Asumir un caso no es solo para cuando todo sale bien. Cuando se requiere más compromiso, se debe comunicar con claridad. Recordar la razón por la cual se ha rescatado o asumido un caso.
Rescatar a un perro o gato, implica compromisos, gastos, voluntad, amor y responsabilidad. Pedir ayuda es clave, pero cumplir los compromisos es vital.
La calle no es un lugar seguro. Abre tu corazón y rescata a un peludo. Pero eso si, comprométete cuidarlo y amarlo hasta el final de sus días.
EO//Con información de: Últimas Noticias