La intensificación del conflicto comercial se produce tras el quiebre de las negociaciones bilaterales el pasado 21 de agosto. En respuesta, Donald Trump amenazó con represalias contra el sector aeronáutico canadiense
Canadá activa aranceles por 20.000 millones de dólares sobre productos de Estados Unidos.- Canadá aplicó a partir de este martes un paquete de aranceles retaliatorios del 15%, 25% y 50% sobre importaciones provenientes de Estados Unidos, valoradas en 20.000 millones de dólares (27.600 millones de dólares canadienses).
La medida abarca sectores estratégicos como el acero, los productos lácteos, los artículos electrónicos y la pulpa de papel, equiparando el monto exacto de las tarifas impositivas del 50% que Washington impuso a los bienes canadienses a finales de agosto.
La intensificación del conflicto comercial se produce tras el quiebre de las negociaciones bilaterales el pasado 21 de agosto. El primer ministro canadiense, Mark Carney, justificó la interrupción del diálogo al señalar que la administración estadounidense pretendía imponer un «mal acuerdo» de «condiciones injustas» diseñado para convertir a Canadá en una «filial» y «destruir» su industria, con especial impacto en el sector automotriz.
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El desacuerdo trascendió el ámbito económico e involucró aspectos culturales y regulatorios de Canadá. Carney afirmó que la propuesta de Washington ponía en riesgo la soberanía lingüística del país al cuestionar el etiquetado bilingüe de bienes comerciales y el estatus de los medios francófonos en línea. Por su parte, los voceros de la Casa Blanca desmintieron estas declaraciones, asegurando que las exigencias sobre el uso del idioma francés nunca se consideraron una «línea roja» durante las conversaciones.
En la víspera de la entrada en vigor de los impuestos canadienses, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con represalias contra el sector aeronáutico canadiense, acusando a Ottawa de bloquear las operaciones de bancos y empresas estadounidenses en su territorio. El mandatario también amenazó con elevar los aranceles a la industria automotriz del 25% al 50% para el próximo año.
La disputa ha estado acompañada por cruces de declaraciones entre representantes de ambos gobiernos. El secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, ironizó públicamente sobre las capacidades de defensa del país vecino.
«No estamos en guerra con Canadá. ¿Cómo podríamos estar en guerra con Canadá? ¿Van a coger sus dos submarinos del centro comercial de Edmonton y lanzárnoslos?», cuestionó el funcionario.
Ante estas descalificaciones y la firma de un decreto por parte de Washington para renombrar unilateralmente el lago Ontario como lago América, el primer ministro Carney calificó los comentarios de la administración estadounidense como «indignos». Carney instó al gobierno de Trump a cesar la difusión de memes y dejar de «hacerse los duros», añadiendo que esa conducta «no es constructiva, pero es su democracia».
Actualmente, las conversaciones diplomáticas permanecen congeladas sin una agenda formal para su reanudación. La parálisis de los acuerdos afecta la dinámica de un intercambio bilateral en el que aproximadamente el 60% de las importaciones canadienses provienen de Estados Unidos y el 70% de sus exportaciones tienen como destino el mercado estadounidense.
EO//: Una Información de: Globovisión