60% de maturineses considera prudente podar árboles en riesgo de caída para evitar accidentes

Por Eulogia Herrera

Los últimas ondas tropicales que han llegado a Maturín con su carga de lluvia y viento han dejado un saldo preocupante en la ciudad capital de Monagas, varios árboles se han desplomado sobre el tendido eléctrico, vehículos y viviendas, en todos los casos, el denominador común es: tienen más de 50 años y condiciones físicas alarmantes

Cerca del 60 % de los maturineses se pronuncia a favor de tomar medidas preventivas con respecto a los árboles del Túnel Vegetal en el Paseo Bolívar o los que se encuentran en plazas y avenidas, ya que durante las últimas ondas tropicales que han azotado a la capital de Monagas, varios de ellos se han caído.


​Además, la ciudadanía solicita un estudio técnico para determinar qué árboles representan un alto riesgo para los peatones, el tránsito y las edificaciones en distintas zonas de la ciudad.

Lea también: Más de 100 mil personas se han movilizado por el Terminal de Maturín en vacaciones


​Carmen Malavé, vecina de la parroquia Las Cocuizas, expresó que el pasado martes se llevó un gran susto mientras transitaba en su vehículo por la avenida Juncal, al presenciar el momento exacto en que un árbol cayó sobre una camioneta al lado de la plaza Ayacucho.


​«Realmente uno de los encantos de Maturín son sus áreas verdes, pero muchos de esos árboles superan los 50 años y algunos están a punto de caerse», indicó con preocupación.


​Por su parte, Luis Benítez, residente de la Zona Industrial, considera prudente realizar un estudio de impacto ambiental para determinar cuáles están aptos para mantenerse en pie y cuáles se deben podar.


​«Debemos dejar los sentimentalismos, actuar con sensatez y podar lo que ya representa un peligro. Estamos a merced de un accidente, sea porque un árbol nos caiga encima o dañe nuestras viviendas», señaló Benítez.


​En el último ventarrón que azotó a Maturín, el balance oficial registró la caída de 28 árboles, según recordó Esteban Rosales.
​Habitantes de la calle Azcúe señalaron que varias viviendas, comercios e iglesias sufrieron daños estructurales por la caída de ejemplares frondosos. Ante esta situación, diversos ciudadanos se preguntan quién se hace responsable del pago de los daños cuando un árbol de una plaza o del túnel vegetal cae sobre un vehículo.


​Las variaciones climáticas que registra Maturín nos están alertando sobre la necesidad de tomar medidas inmediatas para prevenir emergencias evitables en la ciudad.

EO//Periodista Eulogia Herrera

Vital 101.5 FM Haz clic para escuchar