El acariciar a un gato o jugar con un cachorro es una recomendación “infalible” para reducir el nivel del cortisol
Perros Vs. Gatos: No es cuestión de especies, es la personalidad.- La convivencia con animales domésticos tales como perros y gatos son, desde hace mucho, consideradas como una medida para disminuir los niveles de estrés y ansiedad en seres humanos.
El acariciar a un gato o jugar con un cachorro es una recomendación “infalible” para reducir el nivel del cortisol, sin embargo, un estudio realizado en Europa pone en duda estas afirmaciones catalogándolas como un posible “efecto placebo”.
La investigación publicada en Frontiers se centra en evaluar el vínculo humano-animal y las repercusiones en la salud mental y bienestar psicológico. En el estudio participaron 188 sujetos de prueba quienes, a través del método EMA Evaluación Ecológica Momentánea o Ecological Momentary Assessment por sus siglas en inglés, reportaron en 10 ocasiones aleatorias diarias mediante una aplicación móvil durante 5 días consecutivos los efectos de interactuar con sus mascotas.
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Los resultados cuestionan la capacidad directa de las mascotas para reducir el estrés y en su lugar indican que, en general estas tienden a tener un efecto positivo dependiendo de la personalidad del dueño y su rutina diaria. Aunque la creencia popular es que los perros son de naturaleza más enérgica y por ende más propensos a ser juguetones, los resultados no favorecieron a una especie sobre otra en cuanto a interacciones positivas se refiere.
Sin embargo, un hallazgo curioso fue que, en un principio, las interacciones con gatos incrementaban en vez de disminuir los estados de ánimo negativos, posiblemente por la naturaleza evasiva e independiente de algunos felinos.
En términos generales la interacción con mascotas puede generar un efecto positivo momentáneo, pero se deben tomar en consideración el contexto de la interacción, la relación entre humano y animal y las personalidades de cada especie. Citando a June McNicholas investigador del departamento de Psicología de la Universidad de Warwick en Reino Unido “Es plausible que los perros puedan mejorar el bienestar emocional a través de la interacción social activa y la capacidad de respuesta, mientras que los gatos pueden brindar consuelo a través de una compañía más pasiva y una presencia constante”.
EO// Vía: Frontiers / National Geographic
