Lo importante es que el asunto no pasó a mayores gracias a la intervención de la Organización de Estados Americanos (OEA) y los buenos oficios de países amigos como Argentina y España. El presidente colombiano Virgilio Barco ordenó el retiro la corbeta Caldas del lugar y se acordó un comunicado conjunto con el presidente de Venezuela, Jaime Lusinchi
Venezuela y Colombia: Un asunto pendiente.-La mañana del 9 de agosto de 1987, una corbeta de la Armada de Colombia, ARC Caldas, ingresó a aguas venezolanas. La embarcación fue detectada por la patrullera misilística de la Armada Venezolana, ARV Libertad, este incidente ocurrió al sur del Paralelo de Castilletes en el golfo de Venezuela. Ambos barcos intercambiaron comunicación y exigían, uno al otro, abandonar de inmediato las aguas que reclamaban como bajo su jurisdicción. Los nueve días siguientes fueron de mucha tensión y movilización militar a gran escala entre los dos países.
Sí, han pasado casi 40 años del incidente conocido como la “Crisis de la corbeta Caldas” y probablemente usted no lo conocía o ya lo había olvidado. Pero, es un tema que en su momento casi provoca una guerra entre Venezuela y Colombia, y aquí le explico el porqué.
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Es que Colombia argumentó que, al poseer una porción de la costa en la Península de la Guajira, la cual forma parte de la entrada al golfo, tiene derecho a una proyección de mar territorial, plataforma continental y Zona Económica Exclusiva dentro de esas aguas. Por otro lado, Venezuela insistió en que casi la totalidad del Golfo constituye un espacio de aguas interiores, esenciales para su seguridad nacional y su economía ya que es el acceso principal al Lago de Maracaibo donde yacen recursos energéticos de valor estratégico; aparte, el Estado declara la zona como “aguas históricas de Venezuela” y queda respaldado conforme al derecho internacional.
Lo importante es que el asunto no pasó a mayores gracias a la intervención de la Organización de Estados Americanos (OEA) y los buenos oficios de países amigos como Argentina y España. El presidente colombiano Virgilio Barco ordenó el retiro la corbeta Caldas del lugar y se acordó un comunicado conjunto con el presidente de Venezuela, Jaime Lusinchi, donde ambos Jefes de Estado ratificaban su voluntad de resolver todo por la vía pacífica; incluso, se creó la Comisión Negociadora Bilateral (CONEG) para tratar la situación de manera técnica y directa.
Actualmente, el diferendo está congelado y sin resolver, todo con la intención de priorizar las relaciones comerciales. Por ahora, ambas Armadas patrullan la zona en disputa bajo un entendimiento tácito de no agresión.
EO//Periodista Jesús E. Tillero
