La primera de las actividades formativas enseña cómo realizar una composición gráfica basada en la técnica del esténcil. Mediante el uso de plantillas, los participantes diseñaron motivos naturales con flores y hojas
Promueven el arte como herramienta terapéutica en campamento transitorio de Caracas-. La Fundación Museos Nacionales (FMN) brindó una jornada artística y pedagógica a niños y niñas del campamento transitorio instalado en la Unidad Educativa Nacional Edoardo Crema, ubicada en la parroquia El Paraíso, Caracas. La jornada se inscribe en el programa la Ruta de la Esperanza, orientado a fomentar actividades culturales, recreativas y deportivas como instrumentos de bienestar psicológico tras los dos terremotos del pasado 24 de junio.
Ingrid Briceño, jefa del departamento educativo del Museo de Ciencias (MUCI), informó que esta iniciativa se ejecuta de forma conjunta con los equipos formativos de otras instituciones como el Museo de Bellas Artes y el Museo de la Estampa y el Diseño Carlos Cruz-Diez. En esta ocasión, compartieron con los participantes dos propuestas pedagógicas principales: el herbario gráfico y el esgrafiado invertido.
La primera de actividades formativas enseña cómo realizar una composición gráfica basada en la técnica del esténcil. Mediante el uso de plantillas, los participantes diseñaron motivos naturales con flores y hojas. En el caso del esgrafiado invertido, se utilizaron creyones de cera aplicados en el reverso de una imagen sobre un soporte, para revelar figuras en una vibrante combinación de colores.
“Dimos las directrices generales y luego ellos (niños y niñas) crearon según lo que sentían en el momento. Las expresiones artísticas parten de las emociones y eso es lo que plasman; no es algo rígidamente dirigido”, detalló la jefa de educación del MUCI, quien agregó que ambas dinámicas potencian el desarrollo de la motricidad fina, la capacidad espacial y la creatividad.
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El abordaje en el Edoardo Crema es la tercera visita que realiza FMN a los campamentos y comunidades afectadas por el doblete sísmico. Al estar ubicada la fundación en el eje cultural de Bellas Artes, las atenciones iniciales se han dado a los urbanismos de la avenida Bolívar impactados por el fenómeno natural.
El cronograma reciente incluyó un taller en el Museo Nacional de Arquitectura con las niñas y niños del edificio Ojos de Chávez, y otra jornada en el Museo de la Estampa y el Diseño Carlos Cruz-Diez con los jóvenes del urbanismo Cinco Héroes Cubanos.
La receptividad por parte de la población infanto-juvenil ha sido calificada como un éxito por los organizadores. A pesar de contar con dos grupos de edades muy marcadas —niños muy pequeños por un lado y preadolescentes por el otro— la disposición para integrarse al trabajo creativo ha sido mutua.
“Todo este tipo de actividades donde ellos puedan salirse un poquito de la realidad son maravillosas. Están dispuestos, motivados y, siempre que sean espacios donde puedan ser ellos mismos, los reciben con mucho cariño”, concluyó Briceño, quien destacó la importancia de usar el arte como una herramienta terapéutica y de transformación social en contextos de vulnerabilidad.
EO// Con información de: Mincul
