Poema de Jesús Núñez León
———————————————————————————-
A ti mamá, que me lo diste todo,
aunque nunca llegaste a tener mucho;
que siempre de protegerme hallaste el modo,
sin importarte vivir en un casucho.
Para ti, esmeralda de mi anhelo,
bella gema de altísimos kilates;
que proteges a tus hijos desde el cielo,
mi admiración eterna te ganaste.
Hada reina, dedicada a tus quehaceres,
en cuidar a tu familia te esmeraste;
brindándole la miel de tus saberes,
pero en tu débil cuerpo no pensaste.
Y qué dolor madrecita, un día aciago,
te quedaste dormida para siempre;
sin poder darte en vida mis halagos
y eso me duele, madre, inmensamente.
Y cuando Dios decida que me vaya,
partiré jubiloso a acompañarte;
y mi faz descansaré sobre tu saya,
¡es la ofrenda que este hijo quiere darte!
EO// Vía: Escritos de: Jesús Núñez León
