Establecer un control equilibrado en los entornos virtuales es una prioridad para resguardar la salud mental de la juventud actual
Maturineses recomiendan limitar el uso de pantallas en la infancia-.El incremento del tiempo que los niños pasan frente a teléfonos celulares, tabletas y videojuegos genera una profunda preocupación en las familias de la capital monaguense. Profesionales de la conducta y representantes coinciden en que el abuso de los dispositivos digitales está desplazando actividades esenciales para el crecimiento. Frente a esta realidad, la comunidad coincide en que la solución principal debe nacer directamente desde el núcleo del hogar.
La mayoría de los ciudadanos consultados en Maturín concuerda en que los padres y representantes deben establecer horarios estrictos y límites claros en el uso de la tecnología. Los vecinos señalan que el factor más determinante para corregir este hábito es educar a los hijos a través del ejemplo diario. Advierten que resulta contradictorio pedirle a un menor que deje el teléfono cuando los adultos del hogar pasan horas frente a las pantallas.
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Luis Martínez, habitante de la parroquia Los Godos, dice que en su mayoría concuerdan que está en la mano de los padres, que ellos son responsables de limitar y supervisar a los menores. Enfatizó la urgencia de rescatar la atención directa en las salas de las casas para evitar el aislamiento temprano de los muchachos en plataformas virtuales que no aportan a su educación.
La mayoría coincidió en rescatar las tradiciones y fomentar que los niños retomen los juegos interactivos de mesa y las actividades al aire libre. La utilización de parques, plazas y canchas comunitarias se perfila como la alternativa ideal para promover el ejercicio físico y la socialización real. Los consultados afirman que el contacto con el entorno natural estimula la creatividad y disminuye los niveles de ansiedad infantil.
Especialistas respaldan la postura de los ciudadanos, argumentando que el sedentarismo tecnológico afecta el desarrollo del lenguaje y el rendimiento escolar en las escuelas del municipio. Recomiendan sustituir las horas de navegación digital por pasatiempos que involucren la lectura, las artes y la integración con otros niños del sector. La meta común es devolverle a la infancia maturinesa espacios de esparcimiento sanos, dinámicos y desconectados.
El debate social sigue sumando opiniones sobre la responsabilidad compartida entre las instituciones educativas y los representantes legales en las comunidades.