La propaganda bien orquestada convenció a millones de ciudadanos de un nuevo concepto de moral o de lo que debería ser correcto
Las cicatrices de Europa.-Hoy vamos a reflexionar sobre un tema muy interesante, en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, Europa era la cuna de grandes filósofos y científicos, pero de nada sirvió ser la sociedad mejor preparada del mundo, igual terminó asistiendo a los dantescos espectáculos de la Primera y Segunda Guerra Mundial, en dos ocasiones las grandes potencias abandonaron el diálogo democrático para entregarse a la venganza, y después al nazismo y el fascismo.
Europa se inundó de irracionalidad, la practica de la ética perdió valor para dejarse llevar por los discursos que promovían el mito de la sangre. La propaganda bien orquestada convenció a millones de ciudadanos de un nuevo concepto de moral, o de lo que debería ser correcto.
Lea también:Chile reabre sus consulados en Caracas y Puerto Ordaz este 19 de octubre
La locura se evidenció con más fuerza en los campos de batalla y de exterminio. Y lo más absurdo y aterrador, el desarrollo de tecnología sofisticada para llevar a cabo actos de barbarie contra el enemigo. La logística y la confección de procedimientos administrativos para exterminar a seres humanos, como es el caso de “La Solución Final” en la Alemania de Hitler, que prácticamente industrializó la muerte a una escala técnica y bien organizada.
Algo que también asombra, es el nivel destructivo de las acciones, ciudades modernas y relucientes en belleza fueron completamente arrasadas en una especie de demolición premeditada.
Cuando terminó la guerra en 1945, afloraron las heridas y las cicatrices de una Europa, agotada, deprimida y destruida. Era un despertar amargo pero positivo, ésto inspiró la necesidad de hacer justicia por medio de instituciones regidas por principios reales, de allí vienen los juicios de Nuremberg donde los nazis fueron sometidos también la creación de la ONU, todo con la intención de establecer un marco jurídico que creara un precedente definitivo para la humanidad y contener repeticiones y locuras que lleven al desastre.
EO/Jesús Tillero, periodista