Edificios abandonados en Maturín se convierten en focos de inseguridad y contaminación (+Fotos)

Por Victor Rojas

Estas estructuras, caracterizadas por esqueletos de concreto y metal, fachadas deterioradas y rejas oxidadas, son utilizadas como guaridas por delincuentes para acechar a los transeúntes

Edificios abandonados en Maturín se convierten en focos de inseguridad y contaminación (+Fotos).- Un panorama de desolación, maleza y deterioro se extiende por diversos puntos estratégicos de Maturín. Antiguas obras de ingeniería inconclusas, locales comerciales abandonados y terrenos baldíos situados en vías de alto tránsito —como la avenida Libertador, la avenida Raúl Leoni, el sector Las Avenidas y la céntrica avenida Bolívar— han pasado de ser promesas de desarrollo a representar focos de inseguridad y problemas de salud pública para los maturineses.

Estas estructuras, caracterizadas por esqueletos de concreto y metal, fachadas deterioradas y rejas oxidadas, son utilizadas como guaridas por delincuentes para acechar a los transeúntes, así como refugiaderos improvisados para personas en situación de calle y sanitarios públicos no autorizados.

Vecinos y comerciantes de las zonas afectadas expresan un profundo descontento por la falta de atención e inspección sobre estas propiedades. En el sector Las Avenidas y la avenida Libertador, los peatones prefieren desviarse antes que caminar cerca de estas edificaciones durante la noche.

Lea también: Familias de Maturín apuestan por los espacios públicos en las vacaciones

«Pasar por aquí cuando cae la tarde es un riesgo total. Esas estructuras abandonadas solo sirven para que se escondan a consumir sustancias o a esperar a que pase alguien distraído para robarlo. Además, el olor a orina y basura acumulada es insoportable» — comentó Sara Benítez, residente del sector 23 de Enero.

Por su parte, en la avenida Bolívar, un amplio terreno enmontado y cercado de manera precaria genera zozobra constante en los transeúntes.

«Uno pasa con miedo de que en cualquier momento salga alguien de esos matorrales. Es un terreno en pleno centro que lleva años así, llenándose de monte y desechos. Las autoridades deberían obligar a los dueños a limpiar o expropiar si es necesario para el beneficio de la comunidad» — señaló Marlon Febres, habitante de La Manga.

A la problemática de la delincuencia se suma la proliferación de vertederos de basura improvisados alrededor de estas obras grises. Acumulación de escombros, vidrios rotos y maleza no solo afean el rostro urbano de la capital monaguense, sino que contribuyen a la cría de vectores de enfermedades como el dengue.

Los habitantes de Maturín hacen un llamado urgente a las autoridades para que ejecuten un plan de fiscalización, saneamiento y resguardo de estos inmuebles abandonados, exigiendo a sus propietarios el cerramiento adecuado o la reactivación de las obras antes de que continúen cobrando terreno como zonas rojas en la ciudad.

Vital 101.5 FM Haz clic para escuchar