Los escenarios reproducen situaciones reales, desde cocinas con platos sucios hasta cadenas de montaje, para que las máquinas aprendan a desenvolverse en cualquier entorno
China entrena a miles de robots para cubrir 700 millones de puestos de trabajo.- La clase comienza a primera hora en Shijingshan, al oeste de Pekín, con un centenar de robots humanoides de 1,66 metros aprendiendo a realizar tareas cotidianas. Frente a ellos, jóvenes ingenieros equipados con gafas de realidad virtual, sensores y mandos controlan cada movimiento. Cuando el profesor gira la muñeca, las máquinas hacen lo mismo; si fallan, vuelven a empezar.Este edificio, reconvertido de antiguo centro industrial a laboratorio tecnológico, alberga una de las mayores escuelas de entrenamiento para humanoides del mundo. Los robots practican allí cómo doblar ropa, guardar utensilios, transportar cajas o manipular piezas industriales.
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Los escenarios reproducen situaciones reales, desde cocinas con platos sucios hasta cadenas de montaje, para que las máquinas aprendan a desenvolverse en cualquier entorno. Detrás del proyecto está el Gobierno chino y Leju Robotics. Sus instructores explican que enseñar a un robot se parece a educar a un niño: demostración, ensayo, error y repetición. Cada jornada se generan millones de datos que alimentan los sistemas de inteligencia artificial y permiten que las máquinas vayan adquiriendo nuevas capacidades.Algunos de los robots ya han salido de las aulas. Varios trabajan en las plantas de FAW Hongqi transportando cajas y clasificando piezas. Su productividad alcanza, según Leju, alrededor del 70% de la de un trabajador experimentado.China está extendiendo este modelo por todo el país.
En Shanghai acaba de abrir otro centro destinado a que robots de distintos fabricantes puedan compartir datos y aprender unos de otros. El objetivo forma parte de la estrategia de Pekín para dominar una industria considerada clave para el futuro.La apuesta responde también al envejecimiento de la población china y a la reducción de su fuerza laboral. Pekín pretende desplegar más de 10.000 humanoides en escenarios comerciales este año y aspira a superar el millón de unidades anuales antes de 2030.Mientras tanto, los robots siguen aprendiendo. Cada error, cada movimiento y cada intento se convierte en un nuevo dato. Millones de pequeños fallos que, poco a poco, empiezan a transformarse en inteligencia.
EO// Vía: El Mundo
