Una receta casera y refrescante para disfrutar en cualquier momento del día
Cómo preparar un cremoso de mango y yogur sin nata ni espesantes .- La temporada de mangos frescos en el mercado ofrece una oportunidad única para aprovechar esta fruta tropical en la cocina de nuestro hogar. En esta ocasión, una interesante propuesta culinaria compartida por los expertos en gastronomía nos enseña a elaborar un postre o merienda verdaderamente delicioso, utilizando ingredientes muy básicos que casi siempre tenemos a mano en la cocina.
La idea principal consiste en transformar un tradicional yogur griego en una crema mucho más espesa y consistente, imitando el proceso que se realiza con algunos quesos frescos, pero sin necesidad de complicarnos la vida ni utilizar productos químicos artificiales raros.
Este sencillo truco de cocina permite conseguir una textura suave y cremosa que combina a la perfección con la dulzura natural de la fruta elegida, logrando un resultado final que sorprenderá a todos.
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La receta de este cremoso de mango, coco y yogur griego está pensada originalmente para cuatro personas y requiere un mango grande y maduro, 625 gramos de yogur griego sin azúcar, un limón, coco rallado al gusto, una pequeña pizca de sal y algunos frutos secos picados para decorar al final si así lo deseamos.
El proceso comienza colocando un colador fino sobre un bol hondo y cubriendo su interior con una gasa, una estameña o un paño de algodón limpio. A continuación, debemos verter todo el yogur griego dentro del paño, taparlo con cuidado y dejarlo escurrir en la nevera durante un tiempo aproximado de entre seis y doce horas.
Este tiempo de reposo en frío dependerá un poco de la consistencia inicial que tenga el yogur, pero el objetivo principal es lograr que pierda una gran parte de su suero líquido para que adquiera una textura muy espesa y manejable que nos servirá como base principal de nuestra preparación culinaria.
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Mientras el yogur reposa en la nevera, podemos continuar con la fruta principal. Debemos pelar el mango con mucho cuidado, retirar el hueso central y triturar toda la pulpa en la batidora hasta conseguir un puré completamente fino y homogéneo. En ese mismo momento, añadimos al puré de mango un poco de coco rallado al gusto, una pizca de sal para realzar los sabores y la ralladura de un limón que aportará un toque cítrico muy refrescante.
Una vez que el yogur haya perdido el suero necesario y esté listo, lo sacamos de la nevera y lo sumamos al puré de mango preparado anteriormente. Mezclamos y trituramos todo muy bien hasta que quede perfectamente integrado, probando la mezcla resultante para verificar si es necesario ajustar un poco más el toque de cítrico, el coco o el dulzor general según nuestras preferencias personales.
Solo queda repartir la crema en varios vasos o cuencos individuales y guardarlos en la nevera durante unos treinta minutos para que se enfríen antes de llevarlos a la mesa. A la hora de servir, podemos darles un toque final decorativo colocando por encima unos pequeños dados de mango fresco, un poco más de coco rallado o algunos frutos secos crujientes picados, logrando así un plato casero impecable y lleno de sabor tropical.
EO// Con información de 2001online
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