Un entusiasta grupo de margariteños propueso en 1963 la construcción de la estructura, cuyo trayecto tendría una moderna vialidad de cuatro canales, a parte, serviría de plataforma para todos los servicios básicos que requería la isla; agua, electricidad, gas y telefonía
Un puente sobre el Caribe.-Existió alguna vez un proyecto muy ambicioso, unir Chacopata, la isla de Coche y Margarita a travez de un puente. La idea fue impulsada por un grupo de entusiastas margariteños desde 1963.
Muchos sectores gremiales y la comunidad en general, apoyó la iniciativa que terminó en la realización y posterior publicación del primer estudio técnico el 1ero de febrero de 1966 bajo el título “Puente sobre el Caribe. Margarita Coche y Chacopata”, lo que ya prometía una transformación de la geografía y la economía insular.
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En 1979, durante la presidencia de Luis Herrera Campins, se reveló la magnitud de un proyecto que iba más allá de una simple ingeniería vial. La obra tomaría entre cuatro y cinco años de ejecución; cinco kilómetros desde Chacopata hasta Punta Guamache en Coche, seguido de unos diez kilómetros dentro de isla de Coche, y el tramo final, hacia Punta Carnero en Margarita.
Todo el trayecto tendría una moderna vialidad de cuatro canales, a parte, serviría de plataforma para todos los servicios básicos que requería la isla; agua, electricidad, gas y telefonía.
Sin embargo, a principios de los años 80, surgió una fuerte controversia; paradójicamente, algunos de los promotores de 1963 junto con algunos sectores que hacían vida en la isla de Margarita, comenzaron a rechazar el proyecto, manifestando el gran temor a perder la identidad local; todo ésto basados en la experiencia que ya se tenía con el transporte mediante el sistema de ferrys que según ya había causado daños significativos a la «margariteñidad».
Alegaban que el proyecto destruiría definitivamente la insularidad geográfica, provocando consecuencias culturales y sociales irreversibles para el pueblo insular.
El ambicioso sueño de modernización para la región oriental quedó archivado en la historia. Pero imagine usted ¿qué habría cambiado del presente de Nueva Esparta si aquella audaz conexión terrestre hubiese llegado a concretarse?
EO//Jesús Tillero, periodista