Es esencial, si usarás cubos de hielo, envolverlos en pañitos o gasas limpias
Conoce cómo el frío puede transformar tu rutina facial.- La rutina facial es fundamental para proteger, oxigenar y mantener la salud de la piel frente a las agresiones externas como el sol o el frío, por ejemplo.
Sin embargo, siempre y cuando el frío sea de manera controlada, a través del uso de compresas, rodillo y cubos de hielo, resultan muy beneficiosos para la piel.
Incluso, existe una terapia de hielo para la cara y esta consiste en aplicar frío en el rostro para generar una vasoconstricción temporal.
¿Qué tan favorable es la terapia de frío en la rutina facial?
“Aunque los tratamientos faciales con hielo y otras formas de crioterapia han ganado popularidad, sobre todo gracias a los influencers de las redes sociales, sus beneficios aún no han sido validados en estudios clínicos”, comparte Nationatl Geograhic.
Incluso, la dermatóloga Jessica Garelik, de la Universidad de Nueva York (Estados Unidos), advierte que estos tratamientos no son para todo el mundo.
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¿A qué se debe esta advertencia? “El hielo que entra en contacto con la piel puede dañar potencialmente la barrera cutánea debido a su temperatura de congelación. Esto puede ser problemático para los pacientes cuya piel ya es seca y sensible”, advierte la dermatóloga.
Pero, al aplicarse de la manera adecuada con masajes circulares, hidrata, revitaliza y tonifica la piel.
Beneficios de esta práctica
“El hielo en el rostro tiene efectos rápidos para tratar el envejecimiento. Las temperaturas bajas pueden mantener la piel más firme y tersa debido a sus efectos antiinflamatorios. Además, el frío hace que la sangre suba a la superficie, lo que alivia y reafirma la piel.
Así, el hielo estimula la circulación sanguínea, destensa los músculos faciales, reduce la hinchazón, revitaliza y tonifica la piel”.
Además, reduce las ojeras, minimiza el tamaño de los poros, mejora la firmeza y elasticidad, calma rojeces e irritaciones, refresca y despierta la piel al instante, y potencia el brillo natural y un efecto glow saludable.
Cabe acotar que, para conseguir estos beneficios y no el efecto contrario, es esencial, si usarás cubos de hielo, envolverlos en pañitos o gasas limpias. En caso de usar rodillos, deben meterse entre 5 y 10 minutos en el congelador y luego pasar con suaves masajes por el rostro y el cuello. La recomendación es realizar el proceso una o dos veces al día.
En conclusión, el frío en la rutina facial reduce afecciones cutáneas inflamatorias, y, además, se consigue una apariencia descansada y rejuvenecida.
EO// Vía: 2001