El juego ha sobrevivido a imperios, guerras, revoluciones y el avance tecnológico, es un lenguaje universal y se considera una herramienta pedagógica fundamental para el desarrollo del pensamiento crítico, la paciencia y la toma de decisiones bajo presión
El juego de los reyes.-El ajedrez, conocido como «el juego de los reyes», es herencia cultural que trasciende milenios. Proviene de la India del siglo VI con el chaturanga, un juego donde se representaba a las cuatro divisiones del ejército indio antiguo.
Por medio de los persas, llegó a la Europa medieval. Y estando allí, hacia el siglo XV, experimentó su transformación más importante, las piezas como la reina y el alfil adquirieron su enorme poder actual y se consolidaron para siempre las reglas que hoy conocemos.
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Más allá de un tablero, es un campo de batalla de 64 casillas, un universo de curiosidades fascinantes. Se cree que el número de partidas posibles puede superar a la cantidad de átomos en el universo, y si no lo sabías, la expresión «jaque mate» es originario del persa shah mat, o «el rey está muerto».
El ajedrez ha sido jugado por grandes campeones como el cubano José Raúl Capablanca y el genio rebelde de Bobby Fischer, también los épicos Karpov y Kasparov, y el dominio contemporáneo de Magnus Carlsen., ellos han demostrando que la mente humana puede albergar bibliotecas enteras de variantes en el juego. Y no olvidemos que hasta la potente computadora Deep Blue y los modernos motores neuronales actuales han jugado ajedrez.
El ajedrez ha sobrevivido a imperios, guerras, revoluciones y el avance tecnológico, es un lenguaje universal y se considera una herramienta pedagógica fundamental para el desarrollo del pensamiento crítico, la paciencia y la toma de decisiones bajo presión.
Nunca ha perdido su magia; al contrario, nos ha enseñado la humildad y la belleza de la búsqueda del conocimiento. El ajedrez es un juego donde sin importar el origen, cada jugador es libre de forjar su propio destino movimiento a movimiento.
EO//Jesús Tillero, periodista