Se trata de una especie de cicatriz tectónica que alcanza casi 11.000 metros de profundidad, es por así decirlo, la frontera final de la exploración terrestre
El lugar más profundo.-Seguramente te asombra imaginar la altura del Monte Everest, son 8.848,86 metros sobre el nivel del mar, se sabe que el ser humano no podría vivir en sitios tan altos, es que a partir de los 8 mil metros de esa montaña se le conoce como la Zona de la Muerte, son pocos los que han podido llegar allí, y muchos los que ha perdido la vida.
Pero, si te impresiona el dato anterior, piensa en un lugar donde puedas esconder el Monte Everest completo sin salir de la tierra. Pues sí, el lugar existe y se llama la Fosa de las Marianas, ubicada en el océano Pacífico. En esta fosa encontraremos el Abismo Challenger, una especie de cicatriz tectónica que alcanza casi 11.000 metros de profundidad. No existe un lugar más profundo, es la frontera final de la exploración terrestre.
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No es fácil descender al Abismo Challenger, adentrarse allí es una verdadera situación extrema, tal vez sea más fácil sobrevivir en el vacío del espacio estelar que enfrentarse a la presión hidrostática en el fondo de este lugar, la cual es equivalente a tener varias toneladas de peso apoyadas sobre el perímetro de una estampilla postal, el sitio es de una oscuridad constate y temperaturas muy bajas cercanas a la congelación total.
Sin embargo, a pesar del ambiente tan hostil, los científicos y exploradores han encontrado vida fascinante. Se han documentado anfípodos translúcidos, pepinos de mar y microorganismos extremófilos que prosperan en estas condiciones tan terribles, en 2019, Victor Vescovo ha sido el último ser humano en descender a la Fosa de las Marianas batiendo récord de profundidad en el submarino Limiting Factor. Una proeza comparable a un viaje espacial
EO//Jesús Tillero, Periodista