La nave fue buscada frenéticamente por más de 300 años por España y por muchos cazatesoros, pero el paradero del naufragio permaneció envuelto en el misterio y el mito
El Galeón San José.- Existen tesoros ocultos, leyendas que hablan de fortunas enterradas, y en algunos casos dejan de ser mitos para convertirse en una atractiva y codiciada realidad. Hablamos de la fortuna del Galeón de origen español San José. En junio de 1708, el barco se encontraba cerca de la isla de Barú, cuando fue interceptado por una escuadra británica. En el momento se presentó un feroz combate, la santabárbara o el reservorio de pólvora de la nave explotó y se hundió con casi 600 tripulantes y su valioso tesoro.
El San José era un imponente galeón español del siglo XVIII, ese día llevaba consigo oro, plata y gemas. Al menos 200 toneladas de oro, plata en lingotes y millones de monedas. Incluía baúles de esmeraldas de las minas colombianas de Muzo y una fina porcelana china de la dinastía Kangxi. Y algo más importante; tiene un valor numismático e histórico, ya que las piezas valen mucho más por su valor histórico y de colección.
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El Galeón fue buscado frenéticamente por más de 300 años por España y por muchos caza tesoros, pero el paradero del naufragio permaneció envuelto en el misterio y el mito. Hasta que en diciembre de 2015, la Armada Colombiana y científicos marinos localizaron sus restos intactos a cientos de metros de profundidad. Los cañones de bronce confirmaron sin dudas la identidad del mítico navío en el fondo del mar Caribe.
El descubrimiento desencadenó una batalla legal e internacional por la propiedad de hundimiento con el preciado cargamento. Colombia considera la nave como patrimonio cultural sumergido, mientras España apela a la inmunidad del buque por ser militar. Algunas organizaciones de carácter indígenas también exigen algo del botín. Además, la compañía privada Sea Search Armada sostiene derechos financieros por una búsqueda previa.
No queda duda del valor del barco hundido, los arqueólogos consideran al San José una joya histórica invaluable para la humanidad. El gobierno colombiano quiere crear un museo y laboratorio técnico para estudiar las piezas sin alterar la tumba marina. A todas éstas, ¿a quién le pertenece el tesoro?.
EO//Periodista Jesús Tillero