La Liga de las Naciones.-Después de la Primera Guerra Mundial, el mundo entendió que la barbarie de los conflictos bélicos tenían que acabar, es así, como el 28 de junio de 1919 mediante el Tratado de Versalles, nace La Liga De Las Naciones, con el auspicio principal del presidente estadounidense Woodrow Wilson.
El organismo se estableció con la intención de garantizar la paz en el mundo por medio de la seguridad colectiva, promoviendo el desarme y la resolución de problemas internacionales mediante la negociación y el arbitraje, una idea sin precedentes puesta en práctica por la primera organización intergubernamental dedicada a mantener la estabilidad global.
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En 1920 la Liga comenzó a funcionar, en sus primeros 10 años resolvió satisfactoriamente disputas fronterizas en Europa y América, impulsó la creación de agencias especializadas que abordaban problemas de salud, trabajo y refugiados. Sin embargo; la ausencia de Estados Unidos, que nunca ratificó su ingreso, además, la exclusión de algunas potencias como la Unión Soviética, terminaron debilitando su protagonismo. Otros problemas que enfrentaba, es que carecía de una fuerza militar propia y todas las decisiones requerían unanimidad, en realidad, no tenía mecanismos coercitivos reales.
En la década de 1930, el auge de los totalitarismos expuso la impotencia crónica que sufría la Liga. El fracaso más estrepitoso del momento fue el no poder detener la invasión japonesa a Manchuria (Este de China). Tampoco pudo evitar la conquista italiana de Abisinia en 1935, demostró que las potencias estaban dispuestas a ignorar el derecho internacional sin sufrir consecuencias importantes.
Éstas situaciones provocaron la deserción de gran parte de sus miembros, lo cual terminó por paralizar el organismo por completo, dejándolo inútil para frenar estallido de la Segunda Guerra Mundial en 1939.
La institución siguió operando sin tener ningún protagonismo importante hasta que formalmente se desintegró el 18 de abril de 1946 en una sesión histórica en Ginebra, los pocos miembros restantes votaron por su disolución para dar paso a un nuevo organismo que ofrecía un sistema novedoso y con mayores garantías, hablamos de La Organización de las Naciones Unidas (ONU).
La Liga entregó sus bienes, archivos y las directivas de sus agencias humanitarias a este nuevo organismo. La Liga de las Naciones fue un fracaso político, pero su legado resultó invaluable, ya que demostró que la diplomacia multilateral era indispensable para la resolución de conflictos y forjó las bases sobre las cuales se construiría el orden internacional actual.
EO//Jesús Tillero (pasante)