El inventor italiano quiso patentar un aparato, pero no contaba con el dinero necesario para hacerlo, sólo alcanzó a hacer una Notificación de Patente en 1871, la cual no pudo renovar en los años siguientes
El telectrófono de Antonio Meucci.-Durante la segunda mitad del siglo XIX, el inventor italiano Antonio Meucci, quien vivía en Nueva York, diseñó un dispositivo de transmisión de voz por medio de señales eléctricas, lo llamó «telectrófono» quiso patentarlo pero no contaba con el dinero necesario para hacerlo, sólo alcanzó a hacer una Notificación de Patente en 1871, la cual no pudo renovar en los años siguientes.
En vista de la situación de vacío legal sobre el invento, el científico e inventor británico Alexander Graham Bell presentó en febrero de 1876 una solicitud formal de patente para un aparato de transmisión de voz. La Oficina de Patentes de Los Estados Unidos concedió a Bell la patente número 174.465, considerada una de las más valiosas de la historia, lo que le permitió crear un imperio comercial multimillonario.
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Después de la emisión de la patente se generó un revuelo ya que se descubrió que Bell había trabajado en el mismo laboratorio donde Meucci resguardó los planos de su invento. Inmediatamente, Meucci inició una larga y desgastante batalla legal para reclamar la autoría intelectual.
Ésta disputa judicial dejó al descubierto irregularidades dentro de la Oficina de Patentes y generó acusaciones de fraude contra la empresa de Bell. Hasta el gobierno de Estados Unidos interpuso una demanda en 1887 para anular la patente de Bell. Sin embargo, los prolongados procesos legales impidió que prosperara cualquier intento por reivindicar el invento del Italiano Antonio Meucci.
Lamentablemente, en 1889 Antonio Meucci fallece prácticamente en la indigencia, el caso se archivó, esto permitió que Bell consolidara por más de 100 años la idea ante el mundo de que él era el inventor oficial del teléfono.
Pero la justicia al fin llegó, con la revisión histórica de los hechos, en el año 2002 la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó la Resolución 269, en la que reconoció oficialmente que el trabajo pionero de Antonio Meucci fue el verdadero predecesor del teléfono. Éste dictamen institucional, otorgó al inventor italiano el crédito histórico de creador de la telefonía y reubicó la patente de Bell como el desarrollador comercial de la misma.
EO//Periodista Jesús Tillero