El cielo que inspira.-Cuando llega la noche y podemos ver las estrellas en el cielo, nos enmudece su presencia, corroboramos las sensaciones que experimentaban nuestros antepasados, civilizaciones antiguas. Las estrellas han sido testigos perennes de la historia de nuestro planeta tierra por millones de años, hoy es posible observar el Cinturón de Orión; por ejemplo, el cual, según una teoría conocida como la Correlación de Orión, inspiró a los egipcios para ubicar en la meseta de Giza a las tres pirámides, Keops, Kefrén y Micerino.
Lea también: SENIAT anuncia eliminación definitiva del vencimiento del RIF
En México, el trazado de la Calzada de los Muertos con respecto a la orientación de la Pirámide del Sol están alineados con la constelación de Orión y el planeta Venus. Stonehenge en Inglaterra, es un círculo megalítico que data de aproximadamente del 3000 a.C. y está alineado de manera precisa con el Sol para marcar los solsticios y los ciclos estacionales.
El Panteón de Roma en Italia, con su famosa cúpula, es un templo romano que está planificado y construido para que durante el equinoccio de primavera, en pleno mediodía, el sol ilumine por completo su entrada, sugiriendo un misterioso culto estelar y solar en la antigüedad. Otra que sorprende es la conocida Ciudad de Orión en Marruecos, la cual se esconde entre las dunas de Erg Chebbi, ésta obra contemporánea del artista alemán Hannsjörg Voth está edificada de manera tal que emula la figura de la constelación en pleno desierto del Sáhara.
La humanidad desde sus comienzos se ha dejado hipnotizar por la belleza de los cielos nocturnos, es que aparentemente tienen magia, nos transmite paz, nos asombra con la colosal magnitud de la obra Dios.
EO//Përiodista Jesús Tillero
