La dependencia hacia el gas natural es cada vez mayor y va en aumento, con políticas para administrar la oferta, no para frenarla, dicen expertos, mientras la generación de energía con este hidrocarburo crece y se produce menos gas en el país
Las compras de este hidrocarburo promediaron 6,314 millones de pies cúbicos diarios entre enero y abril de este 2026, mientras que en 2016 dicho volumen ascendía a 3,373 millones de pies cúbicos diarios, de acuerdo con el último reporte de la Administración de Información Energética
Las importaciones de gas natural por ducto que se realizan en México desde Estados Unidos llevan un promedio de 6,314 millones de pies cúbicos diarios en el 2026, logrando el mayor volumen histórico registrado entre enero y abril, superior en 0.5% al año previo y con un crecimiento de 44% si se comparan con el 2018, antes de que Morena asumiera la presidencia.
Según el último reporte de la Administración de Información Energética (EIA, por su sigla en inglés) del gobierno del país vecino del norte, sus envíos de este hidrocarburo a México han aumentado 87% en una década, ya que en 2016 las exportaciones promediaron 3,373 millones de pies cúbicos diarios, con lo que en volumen se han añadido 2,941 millones de pies cúbicos al día desde entonces.
Leer también: EE.UU. reimpone el bloqueo naval a Irán y lanza una nueva ola de bombardeos
Así, en los últimos 10 años se registra un aumento anual promedio de 7 por ciento. Apenas en abril pasado se presentó una estrategia centrada en aumentar 2.5 veces la producción nacional del hidrocarburo al 2030, con la quinta parte del gas proveniente de yacimientos de geología compleja que se explotarían con fracking. Después, en mayo, se presentó el plan de gasoductos que contempla una inversión de 140,000 millones de pesos para mantenimiento de las redes de transporte y la puesta en marcha de 13 centrales nuevas de generación de energía mediante ciclo combinado a base de gas natural.
Talía Contreras, investigadora del Natural Resource Gouvernance Institute (NRGI) explicó que la política actual y para los próximos años en materia de gas natural se enfoca más en gestionar la dependencia que existe hacia las importaciones desde Estados Unidos que en reducirla, además de que no existen evaluaciones públicas sobre las propuestas ni se plantean otras opciones o políticas de eficiencia como rutas alternativas.
Según el análisis que elaboró en un seminario del NRGI este martes, reducir los costos del incremento en la demanda de gas natural requiere cambiar la lógica de planeación e inversión del sistema energético nacional; además, responder únicamente con más oferta puede ayudar a administrar ciertos riesgos sin resolver la problemática de dependencia a un solo combustible de fondo que se ha creado en los últimos años.
Para el instituto, enfrentar la problemática requiere cambiar la lógica de planeación e inversión del sistema energético nacional, porque la respuesta predominante ha sido expandir la oferta del hidrocarburo, con más producción e infraestructura para su transporte y más almacenamiento.
EO// Con información de: El Economista
