Los fraudes explotan historias de animales perdidos, emergencias veterinarias y donaciones falsas con imágenes manipuladas y perfiles clonados
El amor por las mascotas puede convertirse en un blanco para estafadores cada vez más a la vanguardia. En los últimos meses, la Comisión Federal de Comercio (FTC) en Estados Unidos, ha alertado sobre el aumento de fraudes que, a través de inteligencia artificial, imágenes manipuladas y suplantación de identidad pretenden engañar a quienes buscan ayudar o proteger a los animales. Estos delitos no solo ponen en riesgo finanzas de los ciudadanos, también explotan la confianza y la sensibilidad de la comunidad amante de los animales.
Las nuevas tácticas digitales permiten a los estafadores crear historias convincentes sobre mascotas extraviadas, emergencias veterinarias o campañas de adopción que parecen legítimas, cuando en realidad solo buscan obtener dinero o datos personales, por lo que detectar estos fraudes y aprender a protegerse es más importante que nunca.
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Los estafadores utilizan una variedad de técnicas para captar la atención y la confianza de los amantes de los animales:
Suplantación de veterinarios o agentes de la ley: Los delincuentes pueden contactarse diciendo que encontraron a una mascota perdida. A menudo, obtienen información de redes sociales o folletos, y pueden enviar imágenes falsas generadas por IA para convencer a la persona de que debe pagar de inmediato por un procedimiento veterinario. Si el pago solo puede hacerse por tarjeta de regalo, aplicaciones de pago, criptomonedas o transferencias rápidas, es una señal clara de fraude.
Falsas campañas de donación: Se hacen pasar por refugios o asociaciones de rescate, utilizando imágenes robadas o generadas artificialmente de mascotas necesitadas para pedir donaciones. Incluso crean páginas web y publicaciones falsas que aparentan ser organizaciones reales.
Premios y sorteos fraudulentos: A veces, los estafadores hacen creer a la persona que ganó un premio por haber donado previamente y para “recibir” el premio, debe pagar una tarifa o entregar información personal, lo que confirma la estafa.
Mensajes de texto y correos electrónico: Tono inusual o demasiado formal dónde los textos pueden sonar robóticos, insistentes o faltos de naturalidad.
Falta de contexto: No incluyen detalles personales relevantes, como lo haría alguien sin segundas intenciones.
Errores y enlaces sospechosos: A veces se cuelan frases fuera de lugar, enlaces acortados o faltas de ortografía.
Cómo protegerse ante estafas con mascotas y donaciones:
Nunca se debe pagar con métodos no rastreables: Los refugios y hospitales legítimos aceptan tarjetas de débito/crédito y transferencias bancarias formales.
Desconfía de la presión por actuar rápido: Los estafadores insisten en la urgencia para evitar que la información pueda ser verificada.
Verifica la identidad del remitente: Utilizar siempre canales oficiales y confirmar los datos antes de transferir dinero o brindar información personal.
El uso de inteligencia artificial y suplantación de identidad ha hecho que las estafas sean más difíciles de detectar. La FTC y organizaciones de protección animal insisten en la importancia de la vigilancia y la educación digital. En un entorno donde la empatía por los animales puede ser utilizada como herramienta de manipulación, la prevención y el escepticismo informado se convierten en la mejor defensa.
EO// Con información de: Infobae
