Los ciudadanos esperan soluciones para garantizar un traslado digno y eficiente
Pasajeros en Maturín denuncian falta de unidades de transporte tras aumento del pasaje-. A pesar del reciente incremento en la tarifa del pasaje, las quejas y el profundo malestar de los usuarios por las deficiencias del transporte público persisten en las calles. Entre los reclamos más recurrentes de la ciudadanía destaca la severa falta de unidades en circulación, una situación que se torna crítica sobre todo en las denominadas horas pico, cuando estudiantes y trabajadores quedan completamente varados ante la insuficiencia de autobuses.
Sobre esta situación, José Guzmán, habitante del complejo La Gran Victoria, relató detalladamente las dificultades cotidianas afirmando de manera textual: «Los días lunes prácticamente es un calvario salir del complejo. Tiene que llegar a las siete a su trabajo, y a veces a esa hora es que va saliendo el bus del complejo». Guzmán explicó además que los mismos colectores aconsejan a la gente acomodarse como puedan en las puertas porque casi no hay carros disponibles.
La alarmante ausencia de vehículos en las horas pico genera colas kilométricas en las paradas de Maturín, obligando a los ciudadanos a perder horas de su tiempo libre intentando retornar a sus hogares. Los pasajeros aseguran que los choferes obtuvieron el aumento que tanto reclamaban, pero no se ha traducido en una mayor cantidad de carros operativos en las rutas de la ciudad.
Por su parte, Víctor Cedeño, residente del sector La Cruz, criticó que las unidades trabajen cuando quieren y expresó textualmente su frustración: «Tanto pedir que subieran el pasaje para qué, obtuvieron lo que querían y al final todo quedó igual». Cedeño confesó que la falta de autobuses regulados al caer la tarde lo obliga a abordar unidades informales, llegando a pagar hasta 800 bolívares por un traslado debido al temor generalizado de quedarse varado en el centro.
La problemática por falta de unidades se agrava en zonas como Sabana Grande, donde José Ruiz señaló que los pocos carros operativos se quedan accidentados continuamente por fallas mecánicas o falta de combustible. Esta situación reduce drásticamente la flota disponible en las calles, empeorando el servicio y dejando a los pasajeros a mitad de camino dentro de buses deteriorados y llenos de humo.
